
Boltanski trabaja con fotografías, retratos, ropa, elementos que recuerdan la presencia de alguien; “la fotografía de un desconocido, un nombre o un vestido es siempre la idea de la presencia/ausencia. Hay alguien o hubo alguien. El hecho de mostrar la presencia significa también la ausencia de esa persona”( p. 166)
Con estos elementos construye instalaciones, que en los últimos años han tomado cuerpo como instalaciones que dialogan directamente con el espacio intervenido, la obra es la misma pero cambia siempre que se vuelve a montar. La iluminación es clave en las obras de Boltanski.La ficción- el relato- lo verdadero- lo falso, recorren su obra y vida, su contar sobre ellas. Tanto como construye un(os) relato(s) sobre su obra va construyendo una posible narración de su vida, deja que se vayan borrando los límites de realidad y ficción, generando una realidad, la relatada, un poco por protegerse otro poco porque ¡¿qué importa si es verdadero o falso?! Son narraciones que nos interrogan, sobre la muerte, la visa, la memoria, los recuerdos. Sobre el ser (humano).
Una autobiografía, realizada a través de un encuentro
semanal durante un año con Catherine Grenier (curadora de nuevos espacios de exposición en el Centro Pompidou) Un poco como confesión un poco como psicoanálisis quizás. Editada por Ediciones de
El comienzo de la entrevista nos relata escenas, hitos de su vida familiar que pueden o no ser razones de lo que es hoy Christian Boltanski artista. Es una posibilidad, una de las vidas posibles.
Christian Boltanski. La vida posible de un artista.
Christian Boltanski-Catherine Grenier.
Editorial De la Flor
PVP: $82